El viernes fue el primer día en que Abnel Emilio durmió en su casa. Fue menos traumático de lo que pensé. En días pasados, mientras celebraban fiestas en el residencial no pudo dormir en la noche completa, de igual forma, la primera vez que vio a mucha gente reunida la noche se hizo un poco complicada, pero no fue así este fin de semana.
El sábado en la noche recibimos la visita de Andry, Doña Argentina y Liondy. Fue una agradable velada entre cuentos, tragos y fotos. Abnel Emilio participo activamente de la misma tomando leche y pidiendo atención, en ocasiones a gritos, otras con simple quejidos y su particular forma de decir que tiene hambre (entrándose el puño en la boca). Pasada las 12:00 AM los visitantes se marcharon y Abnel Emilio se durmió de forma habitual (despertando dos veces en la madrugada para comer).
El domingo le toco el turno a mi familia. Fue una alarma para Abnel Emilio, de pie desde que llegaron, pero, quizás a que sea de día o que el tiempo de visita fue más prolongado, se durmió en brazos de su madre.
La expresión de todos los visitantes, en ambos días, fue la clásica de “que grande está”. Esto me puso a pensar en algo muy particular. Lo normal de los niños es crecer, y sobre todo cuando son recién nacidos. Es normal que la ropa la dejen rápido, que a medida que avanzan los días coman más.
Yo me imaginé que era algo exagerado lo que mi hijo comía, pero todo eso fue después de hablar con varios recién paridos. Todos padres orgullosos de la capacidad de comer de sus hijos y/o hijas, orgullosos todos de que la ropa la comienzan a dejar rápido, de que duraron menos de 15 días utilizando pañales desechables (por no hacer mención de marca en particular) número 0. He llegado a la conclusión de que todos esos rasgos que nosotros como padres consideramos maravillosos y excepcionales no lo son tantos. Se repite en todos los niños nacidos de forma saludable. Con esto no quiero quitarle protagonismo al maravilloso milagro de la vida. Lo que si creo que no sería tan sorprendente para nosotros si estuviéramos viendo crecer niños todos los días.
