lunes, febrero 14, 2011

Movimiento continúo

La dinámica del mundo es el cambio, un cambio constante. Sucede que desde que tengo memoria, siempre ha habido incertidumbre en el mundo. Hoy en día está de moda los movimientos multitudinarios para remover gobiernos. Comenzó con Túnez en diciembre del 2010 en lo que podríamos llamar la revolución tuitera, porque Twitter fue el método de difusión, organización y comunicación. Luego le sigue Egipto donde hace apenas unos días que Hosni Mubarak renuncio a su cargo de presídete por presiones del pueblo. En Italia se movilizan las mujeres para protestar antes los escándalos protagonizados por el presidente Belusconi. Sucede que, además de organizar orgias con una lista selecta de amistades, es acusado de haber violado a una menor y querer silenciar el hecho haciendo uso de su poder. Ahora leo que en Yemen se levantan contra su presidente Ali Abdullah Saleh, quien es presidente desde 1978. Y por otro lado también está Argelia.

Los movimientos no solo son en el ámbito político, el ruido del calentamiento global comienza a dar sus frutos con el asunto de la crisis alimentaria. Sucede que ya somos demasiados humanos en el mundo, y con países tan grandes como China e India, con una economía pujante, donde se come más y mejor, la cosa se complica. Porque por un lado están los que pretende crear Bio-Combustible, poniendo a los vehículos a competir por los alimentos a la par con los humanos. Esto es sinónimo de menos alimentos para los casi 7 billones de personas que habitan el planeta. Por otro lado está el aumento de la demanda por las economías crecientes (china e India), lo que es mayor competencia por los alimentos (a mayor demanda, aumento de precios). Por otro lado tenemos el mencionado cambio climático que ha afectado la producción agrícola a nivel mundial (menos oferta). Y como si todo esto fuera poco, tenemos menos personas en los campos, concentrándose en las grandes ciudades. Todo esto hace que la incertidumbre crezca, y lo peor, que los alimentos falten.

En nuestro país (republica dominicana) nos encontramos con organizaciones que periódicamente hacen una huelga. Han convertido las protestas en una prostituta que grita mucho y pocos le hacen caso. Han hecho de la protesta una herramienta no creíble. Las instituciones políticas han evolucionado a un grupo de oportunistas que no logran representar el sentir popular. Atravesamos nuestra propia crisis institucional, crisis que no nos permite actuar ante el inminente azote global que se avecina. Lo interesante de todo esto es que 5 años atrás teníamos otros problemas, problemas que se han quedado en la lista de cosas por resolver. Los problemas de hoy se suman a la ya inmensa lista y complican el escenario.

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